Proyecto multimedia en construcción, detonado por el bombardeo de Estados Unidos en suelo venezolano el 3 de enero de 2026. Es una suerte de cadáver exquisito interactivo que el espectador hila desde su propia vivencia, guiado por el azar y la curiosidad.
A través de un escáner de impresora casera, el artista captura las zonas del cuerpo donde se aloja el impacto de este evento en cada una de las personas entrevistadas. Asumiendo el rol de inquisidor, el usuario interactúa con un archivo fotográfico digital que articula los testimonios sonoros de sus protagonistas, quienes responden a cuatro preguntas fundamentales: ¿Cómo viviste la madrugada del 3 de enero de 2026?, ¿cómo fueron para ti los días posteriores al bombardeo?, ¿qué esperas del futuro? y ¿dónde sentiste el impacto en tu cuerpo?
Así, las imágenes operan como vestigios de un cuerpo atravesado por la crisis, donde la memoria oral se ensambla para tejer la historia-cuerpo de un país fragmentado.